Planteando cuestiones de educación y privatización ante la ONU

Tras la reafirmación del Comité sobre los Derechos del Niño de la ONU de que la educación es un bien público y las cuestiones que hizo al Estado marroquí el 3 de septiembre de 2014, el consultor Sylvain Aubry comparte su relato de cómo ha sido posible alcanzar este logro histórico, que abre caminos a la lucha por el fortalecimiento de la educación pública en todo el mundo

Fuente: Por Sylvain Aubry, para Right to Education Project | Traducción: #Contracorriente

Foto: Sylvain Aubry

Foto: Sylvain Aubry

Es la mañana de miércoles, 3 de septiembre [2014], en la Oficina del Alto Comisionado por los Derechos Humanos en Ginebra. Se echan los dados; en pocos minutos, saberemos. Mi compañero marroquí, que representa la Coalición Marroquí por la Educación para Todos, y yo, que represento la Iniciativa Global por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (GI-ESCR) esperamos ansiosamente. Plantearán ellos la cuestión? Qué responderá el gobierno? Llega el momento. La Sra. Amal Aldoseri, miembro del Comité sobre los Derechos del Niño (CRC), de la ONU, presenta una serie de cuestiones sobre el sistema educativo en el Marruecos, y finalmente pregunta: “Podrían ustedes explicar el impacto del desarrollo de la educación privada sobre las desigualdades y el derecho a la educación en su Estado?”

No podemos dejar de sentir una excitación interior frente al evento. Estamos nos acercando de nuestro objetivo, después de un año de trabajo intenso para llamar la atención a la instalación paulatina de la privatización de la educación en Marruecos y sus efectos devastadores. El gobierno Marroquí finalmente tendrá que explicar por qué, a lo largo de más de una década, ha apoyado y promovido el desarrollo del pago de tasas, del lucro, de escuelas privadas, triplicando el número de estudiantes matriculados/as en las escuelas privadas, y por lo tanto concurriendo para ampliar las desigualdades en el acceso a la educación de calidad y aumentando la división de la sociedad entre personas ricas y pobres.

El gobierno está representado en Ginebra por una fuerte delegación de 20 personas, bajo la dirección de la Ministra de la Solidaridad, Mujeres, Familia y Desarrollo Social, la Sra. Bassima Hakkaoui. La delegación vino a Ginebra para discutir su implementación de la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, como parte de la revisión periodica que el CRC realiza normalmente cada cinco años. El representante encargado de la educación del gobierno es el primero a responder a las preguntas de la Sra. Aldoseri. Él habla genéricamente sobre todos los temas por ella planteados, celebrando el ‘gran progreso’ y las realizaciones de Marruecos respecto a la educación, y es seguido por la Sra. Hakkaoui, que complementa sus respuestas, excepto… por el hecho de que los dos ignoran la cuestión relativa a la privatización en la educación.

Pensamos que el punto sería archivado, pues el CRC tiene mucho poco tiempo para realizar la revisión, la privatización había sido una pregunta discreta al final y que pudiera parecer un tema menor al Comité; la discusión caminaría al próximo punto, conforme lo previsto. El gobierno no tendrá que proveer ninguna información, y tendremos que cruzar los dedos para que el Comité aún incluya la privatización en la educación en sus recomendaciones por escrito. Sin embargo, en ese momento vemos a alguien levantar la mano. El Sr. Hatem Kotrane, miembro de CRC de Tunicia, hace una pregunta de seguimiento sobre la privatización. Con base en estadísticas del Ministerio de la Educación, que mi compañero marroquí le entregó poco antes, en el intervalo, él quiere saber por qué los números muestran que la mayoría de las maestras y maestros en las escuelas privadas también enseñan en establecimientos públicos. Por un rato, silencio en el salón. Otra mano se levanta. El Sr. Benyam Mezmur, miembro del CRC, hace una pregunta de seguimiento adicional, y quiere saber por qué el gobierno no respondió a la pregunta sobre la privatización, que es un punto fundamental.

La delegación del gobierno parece insegura. Alguien empieza a responder, indicando que el Marruecos tiene el objetivo de llegar lo más rápido posible al ‘20% de estudiantes matriculadas/os en escuelas privadas.’ La Sra. Hakkaoui, la ministra, continúa y celebra la educación privada. Ella indica que el gobierno ‘promueve la libre competición en la educación, lo que es bueno para todos los ciudadanos y ciudadanas.’ Los dos insisten que la educación privada está ‘bien regulada en Marruecos,’ y que ‘ningún maestro o maestra del sector público enseña en escuelas privadas.’ Frente a esta última afirmación, representantes de organizaciones de la sociedad civil marroquí que estaban sentadas/os a mi lado no pudieron evitar una reacción entre la risa y el choque, una vez que todas las personas en Marruecos saben que esto simplemente no es verdad…

La reunión continúa, y la discusión ahora pasa a otro tópico. Los miembros del CRC hacen una serie de preguntas sobre el derecho a la salud. Sin embargo, mientras el gobierno empieza a responder, el Sr. Benyam Mezmur, miembro del CRC, levanta su mano otra vez: ‘No costumbro insistir para que se vuelva a un asunto que ya discutimos, pero… era la traducción que no funcionaba bien, o entendí correctamente que el gobierno de Marruecos quiere llegar a los 20% de estudiantes en escuelas privadas!? La educación es un bien público, y es responsabilidad del gobierno proveer educación de calidad para todas las personas!… Ustedes dicen que todo va bien en su sistema educativo, pero podrían por lo menos mencionar dos asuntos que no estén encarando?”

Otro momento de silencio en el salón. La Sra. Hakkaoui intenta, a través de una respuesta vaga, pero luego el delegado interministerial encargado de los derechos humanos interviene. Con su experiencia de derechos humanos, talvez él entienda mejor que la discusión toma el camino errado para ellos/as, y así admite que el sistema educativo no es perfecto – aunque no presente mayores detalles –, añadiendo que el país está trabajando en una reforma del sistema educativo. En ese punto, sabemos que hemos dado un paso largo en nuestra incidencia, y que nuestros esfuerzos de los 10 meses anteriores están comenzando a encontrar respuestas. El CRC, gracias a su persistencia y cuestiones precisas, forzó el gobierno a revelar su apoyo a la educación privada y a mostrar públicamente su estorbo y falta de reflexión sobre su impacto en el derecho a la educación.

¿Cómo llegamos hasta acá? Para alcanzar tal momento, estos 5 minutos en que el gobierno marroquí tiene que explicarse públicamente sobre los efectos desastrosos de sus políticas privatistas, trabajamos durante varios meses. GI-ESCR y la Coalición Marroquí han comenzado en octubre, gracias al apoyo de la Iniciativa de Investigación sobre la Privatización de la Educación (PERI), con una investigación sobre la dimensión y el impacto de la privatización de la educación en Marruecos. Después de la investigación, enviamos dos informes al CRC en diciembre, anticipándonos a la sesión previa del CRC (una revisión preliminar), realizada en febrero.

Desde entonces, preparamos documentos sencillos de incidencia, tuvimos algunas reuniones con grupos de interese en Ginebra para sensibilizarlos respecto a este tema poco conocido, y movilizamos y coordinamos activamente con organizaciones de la sociedad civil en Marruecos a través de discusiones y talleres. Estuvimos presentes en Ginebra en el día de la sesión previa del CRC, y a pesar que no éramos invitadas/os para asistir a dicha sesión (que es cerrada a participantes invitadas/os), nos organizamos con otras organizaciones marroquíes para que pudiéramos entrar solo para plantear el tema de la privatización, y usamos tal oportunidad para hablar a actores centrales paralelamente a la sesión.

Nuestra primera victoria fue la inclusión de cuestiones relativas a las desigualdades en la educación y el desarrollo de escuelas privadas en la lista de temas del CRC, que es una lista de cuestiones escritas que el CRC le envía a los Estados antes de la revisión. El Estado respondió a dichas cuestiones en junio, pero fue muy vago respecto al tema de la privatización. Entonces, publicamos un tercer informe, señalando lo que faltó en la respuesta del gobierno.

Solamente después de este trabajo conseguimos entrar en Ginebra, para la presente sesión de revisión. En ese momento, la mayor parte del trabajo ya se había hecho, y apenas tuvimos que hacer una presión final de sensibilización sobre el asunto. Sentamos y esperamos ansiosamente que el CRC planteara sus cuestiones… Así que el último paso fue intentar contactar a personas que no estaban en Ginebra – en particular, personas de Marruecos – para que supieran lo que pasó en aquél salón del Palais des Nations. Trabajar con una red amplia de actores en Marruecos ha sido esencial. Contactamos muchos periodistas y conseguimos cobertura de prensa, en francés, como aquí, aquí, aquí o allá, y en árabe, como aquí. Las buenas conexiones de nuestros aliados en Marruecos han sido muy importantes!

Conseguir que el CRC cuestionase Marruecos no es el final de la jornada: este es apenas un Estado entre los muchos afectados por la privatización, y necesitamos esperar para ver si las observaciones conclusivas (recomendaciones por escrito enviadas a los Estados) que el CRC publicará al final de septiembre tratan el tema de manera adecuada, y entonces tendremos mucho trabajo para convencer el gobierno a implementar dichas recomendaciones. Sin embargo, esto es significativo. El hecho de que un Comité de expertas/os en derechos humanos de la ONU cuestionó públicamente el desarrollo de la educación privada y recordó al mundo que la educación es un bien público es un paso decisivo. También es un mensaje formidable de esperanza para miles de activistas que hacen campañas alrededor del mundo en defensa de la educación pública de calidad para todas las personas y más allá, por una concepción de sociedad en que toda niñas y niño pueda desarrollar todo el potencial de su personalidad, talentos y habilidades mentales y físicas, y en que toda niña y niño aprenda a vivir junto en una sociedad abierta, tolerante y vibrante.

Sylvain Aubry es consultor independiente sobre derechos humanos y vive en Nairobi, Kenya, donde trabaja con distintas organizaciones. Actualmente, él trabaja con la Iniciativa Global por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (GI-ESCR), el Right to Education Project, y varios otros aliados internacionales y nacionales en un proyecto de investigación e incidencia sobre la privatización y el derecho a la educación. Caso desee involucrarse, contacte a: [email protected]

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